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HE APAGADO EL TV

Desde el año 2000 he sido partícipe de una especie de entrenamiento psicológico y emocional que ha podido ser motivo de crítica para muchos.  Desde el año 2015 nos están avisando que el mundo tiene que estar preparado para una pandemia letal.  Enseguida he comprendido que ya está sucediendo.  Los métodos de guerra han cambiado.  Las antiguas metrallas han sido sustituidas por las bombas de datos, disfrazadas de información y propaganda.  Mensajes homogéneos, cuidadosamente elaborados, para entrar en las entrañas de las emociones y los sentimientos de las personas.  Cómodos en apariencia, terroríficos en su interior.  Algo híbrido, control de las libertades físicas «arrestos domiciliarios y ceses de derecho a la manifestación», control mental, manejo de las opiniones mediante la censura.  Una especie de crisis muy bien planificada que dará lugar a un cambio planificado y a una «nueva normalidad», aunque en realidad, pasamos por este cambio a costa de nuestras vidas, nuestros destinos y nuestra libertad.

Entiendo esta situación tan difícil de sobrellevar.  De repente, todo lo que dábamos por hecho, nos ha sido arrebatado.  Un paseo al aire libre respirando con naturalidad o una cena con amigos ha pasado a ser algo casi impensable.  Si le añadimos la gravedad de la crisis sanitaria, la preocupación por nuestros conocidos, los niños que a falta de colegio se pasaban horas en casa,  la angustia causada por los fallecidos sin poderlos velar y al mismo tiempo apagas el televisor, te preguntarás:  ¿Qué está pasando realmente?

La actividad económica desapareció repentinamente, parece que ahora está simplemente ralentizada.  En España, durante el confinamiento, no se nos ha permitido ni salir una hora a hacer ejercicio físico.  Pero, ¿todos estos datos han sido reales?.  En la vida real, más allá de los datos oficiales, existe otro mundo.  Durante el confinamiento me pregunté que pasaría cuando saliéramos de casa.  «Caminaremos por un camino que nos conducirá hacia el futuro», un nuevo mundo se está construyendo, pero a nosotros, el pueblo, no nos permiten participar en su edificación.  Nuestro papel no está ni en los debates ni en la aportación de propuestas.  Está claro, que más de uno opinamos que hay demasiado exceso de políticos, por ejemplo.  También reflexioné sobre el hecho de si aceptar cambios tan radicales sin protestar acabaría pasándonos factura como individuos y como comunidad.  Sin duda, en el futuro, volverán a reclamar nuestras manifestaciones en la calle para protestar y servir a sus objetivos, no a los nuestros.

¿Por qué ocurren estos hechos?  La respuesta no es simple ni breve.  Hay que recurrir a la Historia, esa que pretenden sustituirnos con la denominada «memoria histórica».  Es un viejo ardid, la damnati memorial, es decir, destruir la verdad antigua y sustituirla por una realidad inventada.  Por ello, el supuesto virus del murciélago no me pareció importante, sobretodo cuando vivo cada día observando cómo nos absorbe el virus de la mentira.  Está claro que el conocimiento es poder, el presagio de las nuevas tecnologías de comunicación que acaben al servicio de unos pocos en lugar de a la libertad de las personas.  Y, sinceramente, creo que eso es lo que nos está siendo impuesto a día de hoy.

Estrategias en el campo de la educación, la cultura, la comunicación, el gobierno…Una manera de robarnos nuestro conocimiento y condicionarnos para que asumamos «como nuestros» sus objetivos e intereses, haciéndonos creer que pensamos así.  Somos la especie animal más fácil de moldear.

Ante esta parrafada voy a contestar a vuestras preguntas.  ¿Qué opino, qué he hecho durante el confinamiento?.  Además de ayudar a todo ser viviente del camino, he apagado el TV.  La manipulación siempre comienza por el control y la tergiversación de la palabra.  Por ello, no olvido jamás que si la palabra, entendida como sinónimo de lengua, es el instrumento que configuró el sistema de vida en el origen del planeta Tierra, a través de la cual se formaron y unificaron las civilizaciones, y a veces, fueron controladas por tiranos, es también el mayor tesoro que hemos creado, la mayor fuente de poder del ser humano.  De la misma forma que contiene el potencial de manipular a un planeta entero, la palabra posee también la fórmula de la libertad.  La comunicación, por tanto, puede convertirnos en libres o en esclavos, en dioses o en diablos.  Si hay algo que pueda salvarnos de esta, es la palabra, nuestro origen, el logos que ha configurado y configura nuestras vidas.

¿Se nos está convenciendo mediante la comunicación de los beneficios que nos aporta ser sumisos?.  ¿Es eso lo que está ocurriendo con esta pandemia?  ¿Unos pocos están decidiendo por todos nosotros? ¿Aceptamos las consignas como órdenes y bajamos la cabeza sin más?  Hay demasiadas evidencias que lo confirman.  En mi opinión el motivo principal se llama «generar miedo».

Ahora el pensamiento crítico se convierte en un extraño, un enemigo.  Los programas de comunicación diseñados no plantean dudas al sistema.  Todos se informan a través de diversos canales donde el mensaje recibido es casi el mismo.  El objetivo del «establishment global», específicamente creado para que los ciudadanos no piensen, sino que acaten y se resignen a su ideología.  Esto es un auténtico ilusionismo.

Una vez conseguida la castración mental y espiritual, la nueva normalidad convierte al homo sapiens en un homo consumus que ve pasar su tiempo en vez de vivirlo plenamente.  Para muchos la religión hace tiempo que dejó de interesarle, y a quién le quede un ápice de espiritualidad, puede integrarse en los millones de grupos de la «Madre Tierra» que a día de hoy existen.   El verdadero opio de esta época se está convirtiendo en el entretenimiento-consumo de objetos.  Un modelo perfecto de globalización en el que la propaganda gana a la información, la versión oficial frente a la verdad, la sociedad domesticada frente a la sociedad libre, la policía política frente al sentimiento libre, la involución frente a la evolución, y todo ello gracias a la inexistencia de pensamiento crítico.  Pero somos todos unos valientes.

Lo que quiero decir con esto, es que el pensamiento y la actitud crítica no existen en las masas, ya que eso liberaría al esclavo de la esclavitud y hay que impedir que las personas pensemos por nosotras mismas.  Reconozco que es una posición incómoda y rebatible.  Eso sería lo ideal en nuestro llamado «mundo», ser libres sin miedo. Se nos indica qué pensar a través de los tertulianos de los medios, los científicos seleccionados y los pseudointelectuales, sin olvidarme claro está el llamado «quinto poder», el invisible, el que usa la infoxicación (hiperinformación), publicidad social, cine, arte y famosos o celebrities, sean éstos conscientes o no, como eficaces herramientas propagandísticas para persuadir la opinión pública.

Sufrimos ataques de tantos frentes que somos incapaces de reconocerlos.  La guerra sutil y discreta cultural, la guerra económica y psicológica, la guerra mundial clásica y cómo no la guerra contra la vida.  No somos responsables, somos un laboratorio.  La confusión, la duda, la incertidumbre, la pérdida de rumbo paraliza nuestra reacción.  Pero, si la verdad es lo que nos hace libres, si nos libera de cadenas invisibles, los esclavistas no pueden estar interesados en que la conozcamos.

Después de esta parrafada, quiero pediros disculpas, no he encendido el televisor, ni he querido escuchar la radio.  He acatado las normas de las que he sido  informada mediante medios personales, pero no me he permitido vivir ni un segundo fuera de mi presente, sintiéndome viva, humanamente viva en cada instante.

Silvia Gala (octubre 2020)

 

 

TUVE QUE SOLTAR Y AGARRARME BIEN FUERTE A MÍ MISMA

  • ¿Existen las mismas oportunidades para hombres y mujeres? ¿Quién desempeña para la especie el papel más importante? ¿Acaso ser mujer significa únicamente parir y crear descendencia? 

Seamos sinceras, crisis de pubertad y menopausia, “maldición” mensual, embarazo largo y a menudo difícil, parto doloroso y a veces peligroso, enfermedades, períodos donde el enantyum es necesario para ir a trabajar,  poder o no poder, querer o no querer, simples características que definen a la hembra humana como convencional o no convencional llevando un tipo de X en mayúsculas tatuado en nuestra frente.

Buscamos la igualdad, yo diría mejor el reconocimiento y la ayuda a nuestra más que demostrada realidad.  Yo he sido madre de una maravillosa niña, que al igual que yo, nació en un cuerpo de mujer.  También he llevado las riendas de mi vida económica y he tenido que cargar con un montón de problemas con su padre, pues, a cambio de 150 euros al mes que me pasa de  manutención, se cree con el derecho de juzgar y criticar mi libertad hasta situaciones surrealistas.  Está claro, que si la mujer tiene que ser subordinada soy un claro ejemplo de rebelión contra ese ideal. Ya no lucho contra él, no me afecta lo más mínimo, pero eso no significa que durante muchos años, él junto con toda su familia, lucharan por hacerme sentir mal conmigo misma, ejerciendo presión contra mi persona de muchas maneras diferentes, sobretodo porque el cobrar más dinero que su hijo no lo hacía sentir lo suficientemente hombre.  Y eso es  parte de los kilos que me estoy quitando de encima.  No iba a dejar mi trabajo ni borracha de agua, pero podía convertirme en una madre tierra de caderas anchas y figura menos esbelta para que al menos, en autoestima, se sintiera mejor que yo.  En mi desconocimiento, me amoldé haciéndome un daño consciente a mi misma, que estoy intentando reparar, mi amor propio.

Motivos para estar resentida?.  Va a ser que no.  Gracias a él he sabido quién soy y he aprendido a ser libre hasta de mis propias opiniones.  Maravillosas las experiencias que hacen que te muevas y seas sincera contigo misma.  Gracias amor, hiciste tu función a la perfección.

Que bien sienta quererme!

LÁNZAME A LOS LOBOS Y VOLVERÉ LIDERANDO LA MANADA…

¿Es un problema ser mujer si no encajas con los estereotipos?, ¿acaso el físico o el ser rebelde te hacen ser menos mujer para la sociedad?.  ¿Qué es ser una mujer?.  Cuando empiezo a filosofar en mesas de hombres acabo recibiendo el cariñoso piropo “eres una bruja”.  O, sin saber cómo, la corriente de la conversación siempre acaba en la frecuente y aburrida afirmación: “Lo que deberías hacer es casarte de una vez. Tu chico es un santo por aguantarte”.  Francamente parece ser que mi feminidad está en peligro.  ¿Bastaría con ponerme tacones y una falda corta para recuperarla?, Es como si el modelo femenino estuviera patentado.  Claro está que un hombre no necesita plantearse lo mismo, ellos dirían que lo hacemos porque somos mujeres, y eso representa lo oscuro, retorcido, el polo negativo de la ecuación femenina en contraposición con su agradable y notoria sencillez masculina, o quizá, sólo quizá es lo que nos han hecho creer.

Por un lado estamos sometidas a una doble exigencia, somos condenadas a la duplicidad.  Santa y puta a la vez, poseída y extranjera.  Aunque públicamente sólo muestren o asuman lo moralmente correcto, cuando llega la noche y en la privacidad de la alcoba, les encanta sacar esa naturaleza más abrupta y pasional.  Todo el bien que nos han querido imponer con tanta dedicación quedaría cuestionado en décimas de segundo.  Como un culto privado a la virtud en contraposición a un culto público a la moral.  La verdad, es que si un hombre quiere tenerlo todo con una mujer, es porque puede obtener de ella las dos caras.  @sylvia_gala

LIBRO «JODER, I LOVE YOU» Ed. Presencia

Ya ha salido al mercado mi Libro «Joder, I love you».  A la venta en Amazon, La Casa del Libro, Fnac, El Corte Inglés…

Quiero agradecer a muchos el que se haya materializado.  Pero sobretodo, quiero agradecerme el haberme desnudado con tanta valentía y superación.

Joder, I love you, es la historia de una mujer.  Puede ser la historia de cualquiera de nosotras.  Una odisea interior marcada por  relaciones íntimas sin ninguna intimidad, situaciones patéticas, el enfrentamiento contra la moralidad social y cómo no, el famoso prejuicio que nos acompaña inconscientemente a todas.

Un relato desprejuiciado, divertido y escrito en primera persona que espero que no te deje indiferente… una superación de los miedos más profundos de una mujer con una visión directa sobre tu desconfianza hacia lo masculino. @sylvia_gala

 

 

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